lunes, 10 de diciembre de 2012

TEST DE BARTHEL - VALORACIÓN DEPENDENCIA

Se valoran 10 actividades fundamentales de la vida cotidiana y se da una puntuación según sea la funcionalidad del paciente .
COMER:
(10)   Independiente. Capaz de comer por sí solo y en un tiempo razonable. La comida puede ser cocinada y servida por otra persona.
(5)         Necesita ayuda. Para cortar la carne o el pan, extender la mantequilla, etc., pero es capaz de comer solo.
(0)           Dependiente. Necesita ser alimentado por otra persona.
LAVARSE (BAÑARSE):
(5)         Independiente. Capaz de lavarse entero. Incluye entrar y salir del baño. Puede realizarlo todo sin estar una persona presente.
(0)         Dependiente. Necesita alguna ayuda o supervisión.
VESTIRSE:
(10)   Independiente. Capaz de ponerse y quitarse la ropa sin ayuda.
(5)         Necesita ayuda. Realiza solo al menos la mitad de las tareas en un tiempo razonable.
(0)         Dependiente.
ARREGLARSE:
(5)         Independiente. Realiza todas las actividades personales sin ninguna ayuda. Los complementos necesarios pueden ser provistos por otra persona.
(0)           Dependiente. Necesita alguna ayuda.
DEPOSICIÓN:
(10)   Continente. Ningún episodio de incontinencia.
(5)         Accidente ocasional. Menos de una vez por semana o necesita ayuda para enemas y supositorios.
(0)         Incontinente.
MICCIÓN (Valorar la semana previa):
(10)   Continente. Ningún episodio de incontinencia. Capaz de usar cualquier dispositivo por sí solo.
(5)         Accidente ocasional. Máximo un episodio de incontinencia en 24 horas. Incluye necesitar ayuda en la manipulación de sondas y otros dispositivos.
(0)         Incontinente.
USAR EL RETRETE:
(10)   Independiente. Entra y sale solo y no necesita ningún tipo de ayuda por parte de otra persona.
(5)         Necesita ayuda. Capaz de manejarse con pequeña ayuda: es capaz de usar el cuarto de baño. Puede limpiarse solo.
(0)         Dependiente. Incapaz de manejarse sin ayuda mayor.
TRASLADO AL SILLON/CAMA:
(15)   Independiente. No precisa ayuda.
(10)   Minima ayuda. Incluye supervisión verbal o pequeña ayuda física.
(5)         Gran ayuda. Precisa la ayuda de una persona fuerte o entrenada.
(0)         Dependiente. Necesita grúa o alzamiento por dos personas. Incapaz de permanecer sentado.
DEAMBULACION:
(15)   Independiente. Puede andar 50 m, o su equivalente en casa, sin ayuda o supervisión de otra persona. Puede usar ayudas instrumentales (bastón, muleta), excepto andador. Si utiliza prótesis, debe ser capaz de ponérsela y quitársela solo.
(10)   Necesita ayuda. Necesita supervisión o una pequeña ayuda física por parte de otra persona. Precisa utilizar andador.
(5)         Independiente. (En silla de ruedas) en 50 m. No requiere ayuda o supervisión.
(0)         Dependiente.
SUBIR / BAJAR ESCALERAS:
(10)   Independiente. Capaz de subir y bajar un piso sin la ayuda ni supervisión de otra persona.
(5)         Necesita ayuda. Precisa ayuda o supervisión.
(0)         Dependiente. Incapaz de salvar escalones.
Puntuación del test de Barthel:
Evalúa diez actividades básicas de la vida diaria, y según estas puntuaciones clasifica a los pacientes en:
Independiente: 100 puntos (95 sí permanece en silla de ruedas).
Dependiente leve: >60 puntos.
Dependiente moderado: 40-55 puntos.
Dependiente grave: 20-35 puntos.
Dependiente total: <20 font="font">

lunes, 26 de noviembre de 2012

REQUISITOS PERSONA DISCAPACIDAD

Se considera persona con discapacidad y derecho a justicia gratuita, las personas que tengan reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33%, que sea pensionista de la Seguridad Social de incapacidad permanente total, absoluta o gran invalidez o pensionista de clases pasivas de jubilación o retiro por incapacidad permanente.
Instituto de Peritaje Forense dispone de peritos especialistas para casos de justicia gratuíta. Información: 933002413 - 637538039 - Despacho en Barcelona www.peritaje.com


JUSTICIA GRATUITA PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Las personas con discapacidad tienen reconocido el derecho excepcional a la justicia gratuíta, así como las personas que los tengan a su cargo cuando actúen en un proceso en su nombre e interés. Se reconoce también tal derecho, sin necesidad de acreditar insuficiencia de recursos para litigar, a las asociaciones de utilifaf pública que tengan como fin la promoción y defensa de los derechos de las personas con discapacidad ya mencionadas.
A partir del 1 de enero de 2007 las referencias de los textos normativos a minusválidos o personas con minusvalía han sido sustituidas por personas con discapacidad y grado de minusvalía por grado de discapacidad.


CUIDADOR DE DISCAPACITADO

Los trabajadores que tengan a su cuidado directo una persona con discapacidad física, psíquica o sensorial, que no desempeñe actividad retribuida, tienen derecho a una reducción de jornada con disminución proporcional de salario, así como si tienen un familiar, hasta el segundo grado por consanguinidad o afinidad, que por razón de su discapacidad no pueda valerse por si mismo, pueden solicitar excedencia para atender a su cuidado por un período máximo de 1 año, salvo duración mayor por negociación colectiva.

PERSONAS CON DISCAPACIDAD

La Convención de Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad (Nueva York 13-12-2006), en vigor en España desde el 3 de mayo de 2008, pretende promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad. Por su parte, la Constitución Española (artículo nº 49) prevé en favor de las personas con discapacidad física, psíquica y sensorial, una serie de normas que rigen en distintos ámbitos: laboral, fiscal, de seguridad social, etc. En orden laboral interno, la Ley de integración Social de los Minusválidos (13/1982) constituye el principal reconocimiento de aquella protección especial.

lunes, 12 de noviembre de 2012

ENFERMEDADES O DEFECTOS ANTERIORES

Se califican como accidente de trabajo las enfermedades o defectos padecidos con anterioridad en los que el traumatismo actúa como elemento desencadenante de la enfermedad padecida por el trabajador, agudezándola o sacándola de su estado latente, porque si trabaja normalmente antes del accidente hay que entender que todos los resultados derian de éste, y a éste imputados.
Tiene que existir nexo causal entre la enfermedad, el trabajo ejecutado y la agravación de la dolencia; el hecho de que una enfermedad de etiología común se revele exteriormente con ocasión del ejercicio de la ocupación laboral no dota a la misma, sin más, de la característica jurídica de accidente de trabajo, en tanto en cuanto no se demuestre la efectiva influencia de aquel ejercicio laboral en la aparición de la patología de referencia; ya que, al no estar amparado, en ninguna presunción, debe quedar perfectamente acreditada la relación de causa efecto entre las lesiones sufridas en el accidente. Es el trabajador que ejercita la acción quien debe probar la relación de causalidad con el trabajo; sin embargo en alguna sentencia se entiende que corresponde a la empresa la carga de la prueba de inexistencia de relación entre el accidentado y las lesiones que dan lugar a la incapacidad.
Requisitos para que una lesión anterior o previa sea considerada como accidente de trabajo:
1. existencia de una enfermedad o defecto.
2. existencia posterior de un accidente.
3. que la lesión causada por éste agrave aquélla.
En cambio, no se considera accidente de trabajo otros supuestos, al no ser el accidente elemento desencadenante de la patología, como cuando hay pura coincidencia temporal en el afloramiento, de tal forma que ni tan siquiera lo ha acelerado; o los casos en los que, tratándose la lesión constitutiva del accidente, se descubre la presencia de otra, ajena al mismo y no alterada en el curso por aquélla.


FALLECIMIENTO POR ACCIDENTE DE TRABAJO

La muerte del trabajador constituye accidente de trabajo siempre y cuando entre aquélla y éste existe la necesaria relación de causalidad.
La relación de causalidad en estos supuestos tiene las siguientes peculariedades:
1. Se aplica la presunción "iuris et de iure" - que no admite prueba de contrario - de que la enfermedad o accidente laboral es causa de la muerte cuando se tenga reconocida una incapacidad permanente absoluta o gran invalidez derivada de contingencias profesionales. Si no media la citada incapacidad permanente absoluta o gran invalidez, la presunción de la relación causal desarapece; pero cuando entre el accidente y la muerte no han transcurrido más de cinco años, puede probarse que la muerte se debe al accidente de trabajo o a la enfermedad profesional.
2. Si sólo se tiene reconocida incapacidad permanente total se exige la acreditación de que tal fallecimiento fue debido a dicha enfermedad profesional.
3. Si el fallecimienti es consecuente a una enfermedad profesional, se admite le prueba, cualquiera que sea el tiempo transcurrido, de la existencia de relación de causalidad.


APLICACIÓN PRESUNCIÓN DE ACCIDENTE DE TRABAJO

La presunción de accidente laboral de los infartos cardiacos y cerebrales no se establece de forma automática y abstracta pero no requiere que el trabajador en el momento de inciciarse la crisis esté realizando esfuerzo especial alguno, no influye el hecho de tener predisposición a la dolencia, porque si trabaja normalmente antes del accidente hay que entender que todos los resultados derivan en éste, y a éste deben ser imputados, porque lo que se valora a estos efectos no es la acción del trabajo como causa de la lesión cardíaca o cerebral, sino su actuación como factor desencadenante de una crisis, que es la que hay que tener en cuenta a esfectos de protección.

LESIONES CARDIACAS Y CEREBRALES COMO ACCIDENTE DE TRABAJO

La presunción de laboralidad que se establece en las lesiones cardíacas y cerebrales es intensa, considerándose accidente de trabajo la lesión que se produce sin precisar las causas y motivaciones y sólo se cede ante pa prueba cierta y convincente de la falta de conexión con el trabajo. Aunque con frecuencia el trabajo es factor desencadenante o coadyuvante en la producción del infarto, por el esfuerzo, la situación nerviosa o el estrés, por lo que numerosas sentencias admiten la calificación de accidente de trabajo.

PRESUNCIÓN LABORALIDAD ENFERMEDADES

La presunción de laboralidad de los accidentes ocurridos durante el tiempo y lugar de trabajo, se refieren no sólo a los accidentes en sentido estricto o lesiones producidas por la acción violente de un agente exterior, sino también a las enfermedades o alteraciones de los procesos vitales que pueden surgir en el trabajo y que para la destrucción de la presunción de la laboralidad de la enfermedad surgida en el tiempo y lugar de prestación de servicios la jurisprudencia exige que la falta de relaciónentre la lesión padecida y el trabajo realizado se acredite de manera suficiente, bien porque se trate de enfermedad que por su propia naturaleza excluya la acción del trabajo como factor determinante o desencadenante, bien por que se aduzcan hechos que desvirtuén dicho nexo causal; es decir la aseguradora que niegue su calificación como profesional ha de probar que el trabajo no tuvo ninguna influencia en el desarrollo negativo de la enfermedad.