CATEGORÍAS DE DISCAPACIDAD

Con carácter general se establecen cinco categorías o clases, según la importancia de la deficiencia y el grado de discapacidad que origina:
CLASE I
Se encuentran en esta clase todas las deficiencias permanentes que han sido diagnosticadas, tratadas adecuadamente, demostradas adecuadamente con pruebas, pero que no producen discapacidad.
La calificación de esta clase es 0 %.
CLASE II
Incluye las deficiencias permanentes que originan una discapacidad leve.
A esta clase corresponde un porcentaje comprendido entre el 1 % y el 24 %.
CLASE III
Incluye las deficiencias permanentes que originan una discapacidad moderada.
A esta clase corresponde un porcentaje comprendido entre el 25 % y el 49 %.
CLASE IV
Incluye las deficiencias permanentes que originan una discapacidad grave.
A esta clase corresponde un porcentaje comprendido entre el 50 % y el 70 %.
CLASE V
Incluye las deficiencias permanentes que originan una discapacidad muy grave.
Esta clase, por si misma, supone la dependencia de otras personas para realizar las actividades más esenciales de la vida diaria, demostrada mediante la obtención de 15 o más puntos en el baremo especifico.
A esta clase corresponde un porcentaje de 75 %.
En casos evaluación de discapacidad debida a retraso mental constituyen una excepciona la regla general, debido a que las deficiencias, por leves que sean, ocasionan siempre un cierto grado de interferencia en la realización de las actividades vida diaria.
Cuando existan dos o mas deficiencias en una misma persona incluidas en las clases II a V podrán combinarse los porcentajes, utilizando la tabla de valores combinados, dado que se considera que las consecuencias de esas deficiencias pueden potenciarse, produciendo una interferencia en la realización de las actividades de la vida cotidiana y, por tanto, un grado de discapacidad superior al que se origina cada uno de ellas por separados.